By Teresa Gomez, Communications and Marketing

18 Junio 2019 - 09:29

 

Para celebrar la llegada del verano entre los más pequeños de nuestras aulas, el Colegio organizó el pasado 15 de junio un Baby Splash Party, un evento familiar en el marco del Bilingual Baby Club para niños desde 0 a 6 años, con actividades de agua, juegos con arena, cuenta cuentos en inglés y mucho más. En total, 80 niños con sus padres pusieron el broche de oro, o mejor dicho de arena, a un año en el que los peques y sus familias han empezado a lanzarse con el inglés.

Con esta fiesta, el Colegio ha querido mostrar lo que es el Bilingual Baby Club, un conjunto de actividades donde se fomenta el aprendizaje y el desarrollo a través del inglés. Pero es, sobre todo, una actividad diseñada para que los padres puedan disfrutar junto a sus hijos de una actividad estimulante y divertida a través del inglés. Por eso, el evento se ha abierto tanto a los padres del Colegio como para todo aquel que está interesado en fomentar el bilingüismo en edades tempranas.

Desde el Colegio hemos visto como cada vez hay una demanda mayor por parte de nuestras familias para poder combinar el aprendizaje de la lengua materna con otros posibles idiomas existentes en el seno del hogar y por supuesto sin perder de vista el inglés. Bajo estas premisas, el equipo de infantil creó el Bilingual Baby Club con el objetivo de dar los niños entre 14 y 36 meses el mejor comienzo posible en lo que a la adquisición de otras lenguas se refiere, en este caso el inglés.

Mesas sensoriales y piscinas

Ambientada en un fondo marino, la Splash Party ha contado incluso con un divertido photocall donde las familias pudieron hacerse fotos con complementos marinos, tablas de surf, cestos de pesca y hasta con un tiburón con la boca abierta para los más valientes. El photocall era el punto de partida donde los niños recogían el mapa con el recorrido del juego y los horarios de los cuentacuentos.

A través de diferentes pruebas, los pequeños descubrieron los habitantes del fondo del océano y la importancia de cuidar y conservar nuestros mares. En su recorrido por el fondo del mar, se encontraron las mesas sensoriales en las que pudieron tocar, experimentar, sentir y, de paso, refrescarse: Las mesas splash incluían molinillos y canaletas para jugar y realizar trasvases de agua; la waterbeads, tenía perlas de agua para desarrollar el sentido del tacto y la observación para encontrar pequeños animales marinos sumergidos; y, por último, en la MagicSand, llena de arena cinética para que los niños pudieran construir como si estuvieran en una auténtica playa.

Muy divertida también la zona de agua, organizada con varias piscinas infantiles y diferentes juegos, como pescar a pececitos y otros habitantes marinos que estaban en el agua, que los niños podrán pescar, salpicar y devolver a la piscina. O, salvar a los cangrejitos hinchables que estaban flotando entre “residuos” para recogerlos limpiar el agua y echarlos a nadar en zona segura. Y otra de las más divertidas, la Turttlezone, una piscina con bolas azules, “residuos” y pequeñas tortugas que los niños tuvieron que “rescatar” para llevarlas junto a su mamá tortuga.

Además de divertirse con el agua, los niños también pudieron disfrutar de un taller para decorar sus propias paletas de madera con motivos de animales marinos que colorearon y se llevaron como un bonito recuerdo para jugar en sus vacaciones.

El evento contó también con una Baby área, un espacio para que los padres pudieran disfrutar jugando con sus bebés o donde les podían dejar, mientras jugaban con sus hijos mayores. En esta zona, se habilitaron juegos infantiles, cojines de herradura, juegos sensoriales y todo tipo de comodidades para los bebés.

Un divertida y fresquita forma para despedirnos del curso y dar la bienvenida a las merecidas vacaciones. ¡Nos vemos en septiembre!